31 marzo 2007

Rogelio Guedea














mencionado por
Jair Cortés
Julio César Félix

menciona a
Pablo Molinet
Ricardo Venegas
Héctor Carreto
Dana Gelinas
Armando Alanís Pulido


Bio-bibliografía

Rogelio Guedea (México, 1974). Es licenciado en Derecho por la Universidad de Colima y doctor en Letras por la Universidad de Córdoba (España). Fue becario del Fondo para la Cultura y las Artes y director de la colección de poesía El pez de fuego. Es autor de los libros de poesía Los dolores de la carne (1997), Testimonios de la ausencia (1998), Senos sones y otros huapanguitos (2001), Mientras olvido (Premio Internacional de Poesía Rosalía de Castro 2001), Ni siquiera el tiempo (2002), Colmenar (2004), Razón de mundo (Premio Nacional de Poesía Amado Nervo 2004) y Fragmento (Premio Nacional de Poesía Sonora 2005); de las antologías Los decimonónicos (antología poética colimense del siglo XIX) (2001), Árbol de variada luz (antología de poesía mexicana actual, 1992-2002) (2003) y Poesía país España (antología de poesía española actual, 1980-2005) (2007); del libro A contraluz (poéticas y reflexiones de la poesía mexicana reciente) (2005); del cuaderno La enseñanza literaria (1999), y de los libros de narrativa ultracorta Al vuelo (2003), Del aire al aire (2004) y Caída libre (2005). Actualmente es columnista de los periódicos mexicanos Ecos de la Costa, El Informador y La Jornada y profesor de tiempo completo en University of Otago (Nueva Zelanda).



Poética

La poesía es, más bien, un cónclave, una coyuntura, digamos un punto de encuentro. Todo (incluyendo la propia poesía, aunque sea un contrasentido) abreva en el poema, se transparenta en sus versos. Cada vez me convenzo más de que la poesía es tan inútil para la vida que, por ese mismo motivo, no se puede vivir sin ella. Cada vez me convenzo más de que no sólo la poesía es necesaria para la vida sino la vida para la poesía. Hay una carencia, ahora mismo que lo digo, de vitalidad en la poesía que se escribe actualmente. Una vitalidad, incluso, metafísica, ontológica, intelectiva, y no sólo sensorial. Debemos hacer que el poema sienta pero también debemos obligarlo a pensar. Que nos cante algo, pero que también no deje de contarnos. La poesía, como el hombre mismo, es una imagen de la incompletud, por eso todo intento por definirla siempre será una aproximación. Cónclave, coyuntura, digamos un punto de encuentro, eso es la poesía para mí.


Poemas


un canto sin orillas

poema que va naciendo con la luz del pájaro, esta mañana, aquí, en el compás de lo imprevisible/
escritura que no conspira contra nadie
y hasta en ello se equivoca/
¿se equivocan acaso los que aman?
¿también los que no aman se equivocan?

si ha dicho luz, ha dicho pájaro: esta mañana,
aquí/ pero mejor si ha dicho lo imposible: el agua fría del surtidor
que lo moja, el tierno verdor de tus ojos, una camisa de fuerza
lo imborrable,

¿lo ha dicho entonces? ¿se quedó en la mitad del éxtasis, con la mujer montada en sus palabras, una noche?

si ha dicho pájaro, ha dicho luz:
y está cantando.



isla al sur


el poema que no conoce la mano que lo escribe,
la mano que no sabe hacia dónde va el poema,
de dónde viene,
si nace cuando nace o anuncia
sólo su morir:
su dictado de presencias, su pulsación
de sombra // el poema recostado sobre el borde del tiempo, vuelto
tiempo, hueco, rajadura,
y su aire oscuro irrespirable sur
isla distante: mismísimo.
como aleteo de jaula, como libertad
de celda // todo aquello que quiere salir
y no: su voluntad.


lighthouse


el poema que escribí ayer,
el escrito a ojos vistos de la noche,
su cuerpo de espaldas a tu cuerpo,
reposa (y ahí está) todavía
esperando andar/

nada anda (desde entonces) si tú no haces o señalas,
si no construyes
o derribas,
en tu altura/

hoy (es decir: jamás) descubrí su caracol en llamas,
su mapa de pájaros y espumas,
su círculo sin calles o vigilias:
herida o no, hay una carta,
por ejemplo/
una mesa intalterable,
otra verdad ligeramente en pie/

todo (y hasta tus manos, que no son) termina,
se hace viento
y recomienza.



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5 comentarios:

Antonio Escobar dijo...

Felicidades por tu nuevo libro de la UNAM, Rogelio, estos poemas me gustaron mucho, me late mucho esa idea de hacer poemas poetizando, creo es algo que todos deberíamos hacer.

Chapa dijo...

De acuerdo con el Escobar, a mí también me gustó la selección. Espero encontrarme más de tu trabajo por ahí.

Anónimo dijo...

http://balbuceoinfecciones4.blogspot.com/

José Alfonso dijo...

Felicidades por lograr el Adonais, uno de los premios más prestigiosos que puede lograr un poeta. Usted ya está, definitivamente, en otro nivel.

http://www.elpais.com/articulo/cultura/Rogelio/Guedea/obtiene/62/Premio/Adonais/elpepucul/20081215elpepucul_3/Tes

Anónimo dijo...

felicidades por el premio! Lindos textos...guadalupe ángela