21 diciembre 2007

Dalí Corona














mencionado por
Raquel Huerta-Nava

menciona a
Rubén Bonifaz Nuño
Eduardo Lizalde
Álvaro Solís
Max Rojas
Mario Bojórquez
Roberto López Moreno



bio-bibliografía

Dalí Corona (Ciudad de México, 1983). Ha publicado los libros Voltario (Fondo Editorial Tierra Adentro, 2007) y Desfiladero (Chihuahua Arde, 2007). Ha sido incluido en el Anuario de poesía Mexicana 2006 FCE. Poemas suyos han aparecido en diversas revistas y diarios del país. Es miembro del consejo de colaboradores de Oráculo. Revista de Poesía.



poética



poemas


Desbaratado grito

Para Yunuel, mi negra luz


Abierta la jaula, de par en par las puertas, lo que ruge
es una sombra dolida por nostalgia, la soledad jalándose
::::::las trenzas.
Mordedura de insomnio;
la piel que se toca es una esquina desolada, un muro
::::::interminable
de llanto y de tristeza.
Ábrase el silencio, dijiste, y un grupo de cigarras comenzó
::::::a desbaratar el cielo,
ábrase la luna, y caí dolido en tanta lumbre.
De dónde esta mirada que agoniza
sale a quebrantar el sueño, de dónde estos harapos.
Abierta la jaula, mi epidermis llanto inagotable, algo como
::::::de grito se estremece
y quiebra el viento.
Ábrase la voz, todo cuanto haya de morir si esta noche no
::::::coagula,
ábranse los brazos, las piernas, la distancia.
Ábrase la luz, la completa cerrazón de estar dolido.



Desbaratado el grito – la caricia más delgada de un dolor
que se agolpa en la garganta.
Desbaratado el cielo, la mañana
como un racimo de gardenias muertas por el frío.
Desbaratadas las calles, las esquinas, las tiendas de abarrotes,
desbaratado el viento; la sombra de una herida abierta
::::::en surco;
desbaratado rayo, la grieta en que la noche siempre viene
a rascarse las estrellas
.
Desbaratado yo y mi conjuro espantapájaros,
el beso, la mordida, la nada que se expande al pronunciar
::::::su tacto.
Bella e inapagable, todo cuanto mira
es un protón apunto ya de la fractura, una caída vertical
::::::hacia el desierto: demonios,
huracanes, nidos de voluptuosa magia negra
que se encarnan en el día:
derrumbe de sombras, la muerte dibujada en cada poro,
::::::en cada lágrima,
en cada minúscula fracción de llanto incandescente.



Lo que muerde, lo que habita, lo que yace cautivo entre
::::::la sangre
como un ruido de pasos que se niega a abandonar la alcoba.
Lo que abruma. El sonido que revienta, el sonido
::::::que se escapa,
que yace dislocado y cae lento, baldío, solo.
El sonido y sus orillas, la región más delgada en que la mano
::::::palpa su propia soledad,
su propio invierno.
Esto como un embrujo, como un pequeño acantilado
::::::que se avista,
como si la muerte viniera a calzarme los zapatos.
Esto que traigo aquí metido entre la piel, entre la carne,
como un hoyo negro que se eriza, como una tristeza
::::::incontenible
que desborda en desaliento.
Esto que es calambre, puñalada, esto que es silencio;
muro de sombra inapagable, muro de espectro
::::::insostenible,
esto que eres tú: mi sangre, mi delirio, mi tristeza;
grieta en que la noche habita,
grieta en que la sombra cava.

20 comentarios:

Balam Rodrigo dijo...

Estimado Dalí:

Qué bueno leerte en estas Afinidades electivas/Las elecciones afectivas. Celebro en tus poemas la intensa música verbal y el constante desasosiego que los recorre.

Un abrazo,

el balam

Fernando dijo...

Se desbaratan las palabras cuando uno quiere explicar los sentimientos, pero para eso tú eres muy bueno. cuidate mucho Dalí, ya sabes que se te quiere :) tu amiga Edw

Fabián Rivera dijo...

Son buenos poemas, considero, y en ellos fluyen realidad y oniria muy bien conjugadas. Sólo una humilde opinión:"es un protón apunto ya de la fractura"... siento que este verso del segundo poema rompe con el buen ritmo que lleva impreso en su contexto.

Un saludo.

El forastero.

Anónimo dijo...

Muy buena la mención a Max Rojas, puedo leer entre ustedes una interesante afinidad. Felicitaciones.

Andrés Avelino Herrera.

Dalí Corona dijo...

Agradezco sus comentario. Un abrazo.

Anónimo dijo...

Felicidades por Voltario y por el anuario. Zurdo es muy buen poema, te lo he dicho, ese usaba para vender la revista en el chopo (y sì se vendìa)
un abrazo

Anónimo dijo...

Dalí:
Tus poemas demuestran una imperiosa necesidad de ser Gorostiza (o cualquier Contemporáneo)"... mi epidermis llanto inagotable, algo como de grito se estremece";por desgracia sólo queda en una necesidad superficial pues tu poesía se reduce a imitar el léxico de este grupo sin afrontar en profundidad su propuesta estética. Querías llegar a ser "Muerte sin fin" y terminaste siendo una canción de Dulce: "Sólo quedan las ganas de llorar..."
B.D.

Dalí Corona dijo...

B.D, agradezco su comentario, pero a mi gusto es muy pobre; carajo, en los poemas hay mucho más para joder, y usted sólo atina a los contemporáneos, sólo a "epidermis llanto inagotable". Pudo haber dicho más, pudo ser más observador y atinar por otro verso más culero, pero no, lástima. Asi que como mi chamba no es criticar (sino escribir) y la suya si, búsquele, piénsele y si quiere, hasta le ayudo.

Un abrazo.

Dalí Corona.

PD.

Ahora resulta que la palabra epidermis esta prohibida. Al tiro.

Dalí Corona dijo...

PD

B.D. Me importa un carajo. Si no te gusta, no compres el libro, no me leas.

PD.

El 23 de Julio en el Museo Mural Diego Rivera, se presenta mi libro. Voltario. Lleguen a las 7.

Un abrazo

Dalí Corona

Anónimo dijo...

"Sòlo quedan las ganas de llorar" Esa no es de Dulce. Ups, el experto crìtico falla en su propia cita.

Anónimo dijo...

Bien, bien.... la cancioncita es de Jeanette... ya, lo siento, si fuera fan de alguna de las dos cantantes también me indignaría mucho el error cometido... pero que mis burradas no los distraigan de lo importante: la pobreza léxica del chavito de prepa (creo que Dalí ya superó esa etapa, mas no así su poesía) que cree que está diciendo algo bien trascendental para los demás... nostalgia, llanto, soledad... otra vez llanto y tristeza... la jaula y el grito (que, de vuelta, nos trae a los Contemporáneos, ahora a Enrique Gonzalez Rojo)... más llanto, mas tristeza... la agonía, otra vez el llanto pero ahora inagotable... sin mayor exploración de nuevos campos semánticos... sin aderezar la tradición... a Dalí le queda a todo dar la crítica que autores como Unamuno y Baroja hacían a cerca de Pérez Galdós y su interés en Cervantes; en la obra de Corona hay un olor que, lejos de ser ancestral y tradicional, es un olor a podrido y a echado a perder. Ah, y sí, ya no te leeré más mi estimado Dalí... es sólo que tus poemas están en internet, al alcance de uno, si no los leeía me iban a acusar de analfabeta funcional. Saludos.
B. D.

Dalí Corona dijo...

Nunca, mi estimado, se le culparà de analfabeta, llegado el caso, sòlo de mal lector de poesìa.

Un abrazo.

Anónimo dijo...

Bueno, antes de tu sugerencia de no leerte, creo que el título que me quedaba era el de lector de mala poesía.

Anónimo dijo...

ya!
Para de defenderte y vete a escuchar Radiomil ¿todavìa existe? igual y encuentras algo de tu alcurnia

Ricardo Venegas dijo...

A este muchacho llamado Dalí le falta una cualidad: "guardar silencio".

Anónimo dijo...

Al anónimo que puso lo de Radiomil... creo que, en su arranque de entrañas, olvidó ser más específico; ¿para quién es el mensaje? ¿para Dalí? ¿para su detractor?.. No dudo que a ambos les caiga bien escuchar dos que tres cancioncitas románticas de antaño... y ambos se han estado defendiendo; así que pido nombres.
B. D.

Rocio dijo...

Siemre me has parecido bueno Dalí, lo imortante en tu poesía es que logras recrear el sentimiento, intentas la perfección e indagas en las letras, cada recobedo para encontrar esa identidad poética que te caracteriza, críticas o no, lo importante es la búsqueda y la expresión.

Anónimo dijo...

A Rocío:
Al arte le importa un bledo la expresión y los sentimientos cuando no alcanzan la universalidad. La experiencia personal plasmada en lengua escrita es un testimonio que, si bien, lleva el germen del arte, no es en verdad poiesis sino hasta que permea otros ámbitos de la lengua, de la conciencia colectiva, etc. Los poemas de Dalí son sólo la queja del autor, sin empatía por los otros, sin el egocentrismo de un poeta oscuro y críptico y, por último, sin el compromiso con la forma. Crítica o no, seguirá siendo una de las "promesas" de literatura mexicana contemporánea y a ti te seguirá gustando, ¿no?

Luis Alfredo Gastélum dijo...

Hola Dalí. Sólo te encontré unos minutos en Tijuana y te escuché leer. Ya he leído tu Voltario y me agradó esa propuesta del rescate de la soledad y el dolo, que pocos, por temor a represalias dirigidas al eje temático se atreven a aceptar. Tu texto me parece un tanto nerudiano y a veces dalicoronario, incluso apegado a la tradición; no obstante, en el vértice del intertexto hay una cualidad referencial que hace de tu poética algo agradable, el carácter anafórico del poema y la asimilación de la imagen como la representación intimista del Yo. Me parece un buen poemario. Espero nos encontremos un día por ahí. Saludos.

PD

Blue Panther merecía perder la tapa. El Villano V es justo ganador.

Luis Gastélum

Anónimo dijo...

Debe creer muy poco en su poesía este Corona para defenderla a capa y espada. No es eso lo que me inoportuna sino su explícita subestimación a los lectores. (Evidentemente, porque los comentarios de B. D. no son el beneplácito que el buen poeta desea).

¿Resacate de la soledad, del dolo? A mi, lector, ¿qué demonios me importa su sufrimiento si éste no logra transmitirse, si no logra ninguna figuración literaria? A menos que Gastélum llore cada vez que aparecen palabras como "nostalgia", "grito" o "llanto". Tus poemas, Dalí, en escasos momentos alcanzan lo que Genette llamo "segundo grado": te conformas con describir superficialmente —y por ello es pueril— un sentimiento de desolación; utilizar los referentes y no cagarlos de sentido es lo mismo que escuchar a un adolescente cuando su novia lo ha dejado. Como dice Rocío, los poemas son "quejas del autor" pero nada más, no me parecen una queja que pueda vincularse con un número de lectores (excluyendo, claro está, a sus amigos, que seguramente lloran tanto como él).
Su supuesta asimilación con los Contemporáneos también es discutible. Quizá leyendo a Owen le vengan algunas reflexiones, yo me apresuro a mostrar una: poemas como "Simbad el varado" anuncian la desaparición de un yo lírico ("yoísmo", dicen algunos) en aras de un personaje o "máscara" que pueda transportar un sentimiento, sin la necesidad de caer el YO lloro, YO sufro, YO me lamento (ay que dolor!). YO, Yo, Yo... A estas alturas las quejas personales dan flojera.

Por otra parte, "el carácter anafórico" es una de las principales taras de los poemas, muestran la "facilidad" con que Corona confronta la forma del poema: enumeraciones sencillas, sin esquirlas, sin rupturas, sin efectuar una reflexión lingüística; nótese que ese recurso retórico —como otros del nivel fónico— es siempre el "primero" en aparecer entre quienes comienzan a escribir, por la sencillez del mismo. El intertexto es pobre, aquí me quedo con la idea de B. D.: se reduce a tomar un léxico cultista sin reparar en el trasfondo estético de quienes con anterioridad lo utilizaron, lo exploraron y lo explotaron a tal grado que ahora suena artificial, lleno de una solemnidad y de un dramatismo innecesario. La "representación intimista del yo" es una frase bonita que podemos tomar en detrimento de los poemas: el sujeto que en su intimidad nos habla de su "yo" con base en una tradición desgastada y sin conseguir que ese "yo" sea un nosotros, pues su intimidad no alcanza la kinesis artística.

atte: Arturo Herrera