05 marzo 2008

Rodrigo Márquez Tizano













mencionado por
Rodrigo Castillo

menciona a
Gerardo Deniz
Eduardo Padilla
Gilberto Prado Galán
Luis Felipe Fabre
José Luis Bobadilla
Zaratustra Vázquez



bio-bibliografía

Rodrigo Márquez Tizano (Ciudad de México, 1984). Gusta de la prosa puerca. Prosaico. Guayabera pulcrísima. Es locutor de Malasaña en Ibero 90.9 y bajista de la banda francófona Les Tragiques. Escribe cuando se cansa de leer. Quiso ser torero pero le faltaron riñones y le sobró miopía. Desesperado del boxeo y de los Cramps. Actualmente se arrepiente de haber malgastado su vista en tipografías minúsculas. Eso si, tiene buena izquierda y mejor derecha. Autor de Caballos de Fuerza (ArteletrA, 2008).



poética

Con fuzz.



poemas


Parker and Barrow

Ella solía decir muchas cosas
pero nunca importó demasiado lo que decía,
si no cómo lo decía.
Pasaba la tarde tejiendo vestiditos de punto smog
con los ojos flotando en los tinacos de los vecinos,
recreando niños con plantillas ortopédicas;
luego comía galletas de animalitos,
trituraba las especies innombrables,
mutiladas,
las formas se salvaban a mordiscos:
su boca era el arca de noé varada
fugándose por el costado angosto del mapa terrestre.
Dijo un día:
nunca me escribas un poema
ni hables de astros ni destinos,
ella quería canciones
y cantantes extranjeros
yo en cambio me conformaba con los platos sucios desbordándose,
vic vaporub, media grapa y los días quince,
versos amargos trepándome por el antebrazo
como un racimo de arañas prietas que buscan reencarnar en mosto;
Dijo otro día:
¿por qué no tenemos un hijo?
no, no, mejor una hija.
Al menos por las mañanas lo olvidaba,
antes del medio día no pensaba en nombres como Jimena o Raquel,
Begoña o Cristina;
Mariana nunca porque desentona con Márquez y entonces
se largaba al Palacio de Durango ocho horas enteras
a mirarse el vientre muerto y repartir muestras gratis;
por lo que a mí respecta,
convertido en búnker el buró,
jugaba al dinosaurio en vilo
a la espera de un meteorito redentor,
aguardando una glaciación como un perro la correspondencia;
pero al final ni ladrido ni invierno,
sólo cuentas y ella que volvía con olor a calle y 212,
y quería canciones e hijos tullidos, nunca cráteres
ni esporas, ni consejos de la generación del 50,
quería canciones en lenguas distantes
y querubines en tomate
y revistas de manualidades
y un par, justo un par de cada raza
¿esto es una jirafa?, preguntaba
¿o te parece más un elefante?
y los ojos se me perdían entre el hilo y la aguja,
otra vez el ebrio abandono de una higuera
otra vez tarareando boleros, bordando vestidos en rosa;
ella solía decir muchas cosas
y yo solía escucharlas
paciente,
mascullando planes perdidos
para asaltar el Palacio de Durango
montar un rinoceronte horneado
y nunca más volver a la ciudad
ni a ella.



Big Bang

Hay un pesebre cálido en mí:
::::llegan quejas y calambres,
::::prodigios y delirios,
fúguense todas las nubes por mi pecho
sorban
::::cielo.
Los signos de la tierra tienen sed.


Yo hoy digo estas cosas
en las que mañana no habrá niño dios,
::::tanto establo
::::y el mundo que aún no nace
::::::::ya se hace todas las preguntas.


Direcciones

I. Ayer mientras

las fechas retroceden
pausadamente
un siete
::::::::un veintiuno

algunos números de mal fario
días rebobinados
slow mo vacacional

en el retrovisor
hay matiné
y estos pasos desordenados
son pistas de mi juventud


2. Hoy mientras

ronronean a mi espalda
(neblina incluida)
::::::::las sombras anaranjadas
::::::::cómplices del día

temes que el dimorfismo sexual
te haya decepcionado

cada encabezado
:::::chilla
:::::en cascada
y vuelven a desplomarse las fotografías
::::::::mientras nos recorremos
::::::::desde el otro lado del universo

13 comentarios:

Anónimo dijo...

Que gusto encontrarte por acá. muy buenos poemas, sobretodo el último, me encantó. Sigue creciendo, te seguimos escuchando y leyendo con mucho gusto.

Santiago (y la cubileta)

Anónimo dijo...

Bueno, ya leímos las "minificciones". ¿Y la poesía?

dyannabizzz dijo...

carga consistente de pasión... vendaval de sensibilidad. anhelo de mostrarse. vigoroso juego del lenguaje.

dyannabizzz dijo...

carga implícita de pasión. anhelo de mostrarse. vigoroso juego del lenguaje. vendaval de sensibilidad.

trinofiesa dijo...

¿Como es que duermes por las noches y no te incendias con el cigarro, por el grado alcoholizado en el que te encuentras, naturalmente en este habitat?

Anónimo dijo...

éste, como Neri Tello, no fueron mencionados por rodrigo...
seguramente es un buen amigo (de poeta no tiene nada)
rodrigo: ya deja de promocionar a tus cuates, bastante con tus "apoyos" en tierra adentro.
Me recuerdas a Paz, el político por supuesto, el salinista que fue fraguando su carrera junto al power,

lucia dijo...

se llama Uma, cariño

extemporáneo uno dijo...

Por favor, alguien corrija la ortografía de este tal Márquez Tizano. De versos, poemas (¡poesía!) ya ni hablemos. Póngase serios, pues. Esto va en picada.

Anónimo dijo...

Anónimo y Extemporáneo:

la entrada es gratis y la salida también, quién les manda picarle al blog en lugar de picarse la congoja posterior, ah que niños tan distraídos y desocupados. Vayan a ver películas juntos, unas buenas de sokurov o algo, lean libros buenos no pierdan su tiempito con rodri que tan mal les cae

J. Sorel

Anónimo dijo...

No cabe duda: La corrupción en todos los niveles. No hay de qué espantarse: Rodrigo hace buen uso del sexenio panista. Què podemos esperar de èl. De sus cuates, pues ellos no tienn la culpa. Siguen los borregos a su pastorcito.
Espero que publiques mi comentario, "Rodri". Si no, pues cuando vengas a la feria del libro de acá te lo llevo escrito en un cartel.

Alberto M. Sáenz

Rodrigo Márquez Tizano dijo...

¡Este país repleto de resentimiento!
Alzas una piedra y salen cuatro "Albertos M. Saenz", anónimos aún con nombre de pila.

Julia Antonia Mella dijo...

sí, la neta esos que escogiste están de la chingada!
he oido mejores palabras rasposas, profundas y puercas de ese muchacho


en fin...

Tamara dijo...

A mí el primer poema me parece buenísimo. De lo mejor que he leído en este conglomerado de amistades y nepotismo. Los dos últimos, regulares, regulares.