18 mayo 2013

Mercedes Luna Fuentes


menciona a
Ernesto Lumbreras
José Eugenio Sánchez
Juan Carlos Bautista
Luis Felipe Fabre
Omar Pimienta


bio-bibliografía

Nació en Monclova, Coahuila en 1969, es autora de dos libros de poemas: yo/carnicero (2008) y Elogio a la incomodidad (2011). Ha colaborado en distintos suplementos culturales como Guardagujas, Papeles de la Mancuspia, Acequias y La casa del Tiempo, entre otros. Sus poemas han sido incluidos en antologías en México y España. Actualmente ostenta la beca del PECDA en el área de Creadores con trayectoria en la disciplina de Poesía.



Poemas

Pizarra digital


Bienvenidos
vendedor comprador visitante    noventa y cuatro mil cuatrocientos dólares por el riñón de un condenado a muerte    dinero para sobornar a buenos profetas    noventa y cuatro mil cuatrocientas noticias higiénicas diarias    no nos importan muchas cosas    noventa y cuatro mil cuatrocientas cuentas burbujeantes de caviar en línea –que no existe    sexo sin sexo    noventa y cuatro mil cuatrocientos rezos antiguos por la humanidad suspendidos en la costilla tridimensional del tiempo    creyentes –pocos son los entierros que van camino a casa    noventa y cuatro mil cuatrocientos botones azules activados en la red de aquí hacia el resto del mundo    los desterrados viven aquí    noventa y cuatro mil cuatrocientos motores se activan por las noches    el cansancio no es suficiente    noventa y cuatro mil cuatrocientos caminantes frente a la muerte con un condón en mano   todos atesoramos un bisturí    noventa y cuatro mil cuatrocientos cableados finos alargan sus dedos hacia nosotros    la electricidad es la electricidad    noventa y cuatro mil cuatrocientos ciberpilotos van al cielo    volar sigue siendo un sueño   noventa y cuatro mil cuatrocientos ciegos en la antesala de la oscuridad    vivimos la ceguera de otros    noventa y cuatro mil cuatrocientas cuerdas sujetan los elevadores de la ciudad    la caída sigue siendo la caída    noventa y cuatro mil cuatrocientos cuerpos heridos de vida por el carnicero    seguimos esperándote seguimos esperándote    noventa y cuatro mil cuatrocientas hachas llenan los vagones    no vamos a cancelar el metro    noventa y cuatro mil cuatrocientas cunas apiladas a los costados de nuestros caminos    nos sentimos solos    bienvenidos     bienvenidos      b

Del libro yo/carnicero.



//

modular la voz : un delfín atraviesa la bahía



un hombre habla así

sesenta años cara de luna y labios de mujer

rubio


dice que nació en África

y la camisa de seda blanca le ilumina el rostro

dice en inglés

mi sobrino ganó un grammy

por efectos especiales en Hollywood


Poema del libro Elogio a la incomodidad.


Emprenden caminos a lugares tan incómodos y necesarios como la habitación.
Instalados en –intenciones– botas que golpean el desierto, o en la cima de tacones delgadamente falsos, los pies avanzan a lugares inseguros: su propia casa. Ellos favorecen las apariciones nocturnas, los cuentos de horror por las mañanas, las entregas a domicilio. Son jaulas soberbias de incomunicación también.


Desdeñan teléfonos celulares, desdeñan a la red. Son expertos en utilizar aviones, autos, pavimento, banquetas, arena.

Uno de ellos toca
con su planta una pantorrilla
o se hunde sobre el pecho.
El pie se siente bien
al desaparecer
por momentos.


Los pies tienen un acojinamiento suave en la base para aminorar la herida que produce el aproximarse a otros pies.

Para examinarlos bien hay que acercar primero un instrumento: poseen un empeine silencioso, de una suavidad acosadora. Sus venas tímidas se esconden entre los dedos. Los huesos estrechos abrigados por una blanda garantía. Hay que observar su talón oval experimentado.

Bajo sombras de nicotina, luego de admirarlos, tomar esa herramienta. Tomar el mango del mazo, levantarlo en lo alto y estrellarlo sobre ellos. Quebrarlos. Perfectamente romperlos. Descansar.

Poema del libro Elogio a la incomodidad.





24 octubre 2011

Odvidio Reyna

mencionado por Óscar David López

menciona a
Óscar David López
José Eugenio Sánchez
Claudia Berrueto
Ricardo Castillo

bio-bibliografía

Nació en marzo de 1982 en Monterrey, Nuevo León. Estudió Letras en la UANL. Sus textos han aparecido en revistas y periódicos como: Milenio, Armas y Letras, Cathedra y Parteaguas. Figura en las antologías Versos veraniegos (Conarte, 2008); Verso Norte 2008. Bitácora de voces (UANL / Posdata, 2009) y en los colectivos El vacío de las calles no vacías: Literatura Joven Universitaria (UANL, 2006) y El rock es puro cuento (UANL / La Rocka, 2007). Colaboró con el colectivo NIT. Noche y Poesía de Torreón, Coahuila.

poética

En lo oscuro: el llanto y la risa: nadie puede burlarse de mí como lo hago yo mismo: pura salvajada y plantas carnívoras to me!

Flaming creatures

Jack es un hombre como muchos otros:

escurre por los lavabos de los baños públicos de la central 
............de autobuses
chupa los contornos de los mingitorios
traga profundo el látex de la madrugada

jack no teme a vampiros que salen de tumbas y bailan 
............con amapolas viejas melodías de la colonia sodoma
jack se une a todos y todas: –políticamente correcto–

locura camp

mujeres y hombres: hetero
+
hombres que se visten de mujer
mujeres que son más hombres
hombres con hombres con mujeres más mujeres más manos pies bocas que devoran maquillaje y truenan besos como goma de mascar senos penes vaginas vello púbico telas transparentes orgías públicas violación y muchos gritos de porcelana flores ataúdes en blanco y negro

jack es un hombre como muchos otros


Marilyn

Las ratas de las alcantarillas son el alimento perfecto de los lagartos que las habitan y eructan en cada bocado

entonces lo grotesco entonces lo sexy
se levanta la falda el calor rasca la nuca cifra la física más elemental

sonríes desenvuelves dejas tu vulva antojo al paladar todos mirones nosotros

tu rubia cabellera labios rojos pan gran dios quiere fornicarte gracioso se levanta del eructo de las grandes bocas hocicos cavernas de lagartos con olor a rata gas que inflama tu vientre acaricia tu falda blanca tu oculta vulva roja

y sonríes con encanto para la cita con la posteridad: noticias: jfk se recostó para siempre sobre las piernas de jackie: de su cuerpo brotaron agujeros rojos de manantial donde tu recuerdo por siempre en el asiento trasero del coche por detrás


Confesión de un suicida fanático mientras se sacude el polvo de los hombros en la estación del metro:

cada vez que espero al metro veo las vías y pienso: qué guapas se están poniendo, creo que me estoy enamorando.

una voz lejana le respondería:

polvo serás,
mas polvo enamorado. 

30 marzo 2011

Alejandro Albarrán Polanco













mencionado por
Rodrigo Castillo

menciona a
Paula Abramo
Tania Carrera
Iván Ortega López
Marco Antúnez Piña
Luis Miguel Cruz

Biobliografía
Alejandro Albarrán Polanco (ciudad de México, 1985) fue becario del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes del estado de Veracruz en los periodos 2006-2007 y 2009-2010 y de la Fundación para las Letras Mexicanas de 2007 a 2009. Actualmente se dedica a la edición de libros.

Poemas

Funeral de Lucía Núñez de Albarrán

Que no tu cabeza blanca, Lucía. Que no tu cabeza blanca,
tu cabeza poblada de niños albinos,
tu cabeza.
Pelona sí,
pelona sí te quiero, pelona, calavera, calaverita de azúcar, calavera sí, pelona.
Cuantos menos rasgos familiares más te quiero.
Mientras más calva, más pelona, confundiéndote con las otras
calaveras. Perdida ya toda la edad, todo el sexo.
Que no tu cabeza blanca, Lucía, que no quiero,
que no voy, cabeza de neblina: gasa gaseosa glaseada.
Que no, tu cabeza blanca, tu cabeza bailando,
sí, tu cabeza yendo al parque con tus hijos, tu cabeza rota,
tu cabeza llena de orquídeas transparentes, tu cabeza Belcebú,
tu cabeza de alce altivo, tu cabeza de cautiverio,
tu cabeza

tu cabeza muerta

sobre un cajón de estaño.



F I E B R E     D E

Los pulmones se hinchan,
choz en la cama,
no de la Má
en la frente.
Quiero que la fiebre baje,
que baje la fiebre en la ca
Má,
no en la frente, Má,
la fiebre asciende. Lirios
en el techo, ros de sudor.
Mido, mido el tiempo.
Chorros en la frente ¿Tener fe?
Lino que raspa y llaga,
¿Ne? Nene, negro felino,
escondido. Loor debajo de la cama.
No,
que en la frente mide el tiempo.
Mido dormido el tiempo debajo de la cama.
Nos en la frente, sudor, mido. Mido el tiempo
de:
dos, en la frente;
cuatro, les digo, yo les digo que,
cinco o se hizo lo que se tenía que hacer;
cenar un brazo, una pierna. Da lo mismo el mar debajo de la ca
Má,
sólo pido que baje el brebaje de mi frente. Mido,
mido el tiempo
bajo la manta. Rayas en las cosas, casos,
cascos, idos en la colcha. Cal en la lengua.
Bajo la colcha: conchas, coro, corola.
Me con tu lengua tea, tu lengua atea
lengüetea el decoro, la concha de la virgen
y tal. Adra la concha del oído, chacal en la lengua.
De lo ido, la fiebre persistentenerte
en pie.
¡Za!, que no se han ido
el dolor y el felino.
Que no se han ido de debajo de la ca
Má,
pon tu mano sobre mi frente.

11 enero 2011

Proyecto Trasatlantic/Trasatlántica

Trasatlantic/Trasatlántica se hace al mar de las palabras para darle a nuestra lengua de tres mundos un espacio sin anclas ni banderas, donde el río incesante de la voz de Góngora, de Vallejo, de Sor Juana se haga limo, espejo, casa encendida y eterno vaivén de ínsulas extrañas. La revista aspira a ser una ventana audiovisual e interactiva; un poetario abierto e infinito que proclame la palabra viva de este idioma milenario; un repertorio de voces como abrazos que sirva de plaza y alameda para la poesía escrita en español.

Para conocer más del proyecto: Trasatlantic/Trasatlántica

Trasatlantic / Trasatlántica: Jorge Fernández Granados

Trasatlantic / Trasatlántica: Jorge Fernández Granados: "Jorge Fernández Granados (Ficha de autor) (Facsímiles) Esto saldra en la pagina al pulsar leer mas"

14 diciembre 2010

Trasatlantic / Trasatlántica

Un nuevo proyecto de poesía:

Trasatlantic/Trasatlántica se hace al mar de las palabras para darle a nuestra lengua de tres mundos un espacio sin anclas ni banderas, donde el río incesante de la voz de Góngora, de Vallejo, de Sor Juana se haga limo, espejo, casa encendida y eterno vaivén de ínsulas extrañas. La revista aspira a ser una ventana audiovisual e interactiva; un poetario abierto e infinito que proclame la palabra viva de este idioma milenario; un repertorio de voces como abrazos que sirva de plaza y alameda para la poesía escrita en español.

Lléguenle en http://www.trasatlantic.tk/

15 enero 2010

Elías Carlo


















mencionado por
Arturo Ramírez Lara

menciona a
Arturo Ramírez Lara
Román Luján
Luis Alberto Arellano
Juan Castañeda
Mauricio Nehbli
Luis Armenta Malpica
Oscar David López



bio-bibliografía

Elías Carlo (Monterrey, Nuevo León, 1975; radica en Guadalajara desde 2002) ha publicado en diversas revistas en México y tiene publicado Para terminar la ausencia (Universidad Juárez Autónoma de Tabasco, Col. José Carlos Becerra, Tabasco, 2003).



poética

Mutable.



poemas

Nota: Para terminar la ausencia está dividido en cuatro secciones, de las que El Abad y Hay días, son dos de ellas.


Muestra de Textos de Para terminar la ausencia.

De El Abad

22

Este es el pueblo de mi infancia
geografía toda de polvo de y luz
de tolvaneras en la esquina más profunda del ojo

pueblo que bajo los brazos esconde golondrinas
pueblo retablo recuerdo
pueblo que en la memoria atesora las primeras huellas de mis pasos
rescoldo de un destello
luminosidad que sólo en el regreso o la distancia paladeo
como el nombre de una fruta ajena al tacto
como la carne tierna de esos años
que desmenuzo con infinita paciencia
con la tranquilidad de quien sabe
que tras el último bocado
sólo queda el hambre

este es el pueblo
mujer tendida bajo la luz
mujer que en el polvo duerme


24

Nací en la tierra de nadie de septiembre
y a este pueblo me vinieron a plantar

nací a la hora en que noche y día se sorprenden
y en este pueblo fundé el sueño la melodía y el cierzo

nací en el sobresalto de la luz
y en este pueblo me convertí en arena

así es y ha sido siempre
nací en el témpano de un quirófano
nací bajo sol y polvo entre los brazos de mi madre en este pueblo

así es y será siempre
yo nací dos veces

y de extremo a extremo de la noria
mi mirada y mi voz
tienden el puente


De Hay Días

3

Hay días
en los que la vida se nos va de las manos
y regresa a esos lugares borrados del corazón
a verlos desde la orilla

en esos días
nuestra vida es un turista más en su propia historia
y desde la orilla observa
recuenta
mientras uno la espera
mientras nos fumamos un cigarro
acompañados de esa nostalgia que nos ancla la garganta
que nos va recitando al oído
cada una de las cosas que juramos
al dejar atrás el umbral
la casa y los espejos
donde se quedaron los amigos de la infancia

en esos días
nuestra vida no puede hacer más que dar la media vuelta
derrotada
porque en esos lugares se ha muerto la lluvia
y nuestros amigos han quedado
socavados por el tiempo
mirando tras sus ventanas

en esos días
uno permanece inmóvil
con la respiración atada
viendo a los ojos a la nostalgia
esperando en el sillón
que como el granizo o la luz
la vida
entre por la ventana


4

Hay días
en los que la muerte llega de visita
el pan se echa a perder
el café se deslíe
y todo toca a las puertas de la caducidad

uno la presiente
como la sombra fugaz de un gato o un zumbido cotidiano
que ensombrece las ventanas y deja a los espejos a punto de llorar

entonces uno se levanta
se viste de blanco o amarillo
y se va a dar de beber a las matas
hace que la música sea un río que convoque a los pájaros al sol
y salimos a barrer la banqueta
a conversar con el vecino
siempre
siempre con la sonrisa para deslumbrarla

o de otro modo
nos vestimos para la ocasión con un rumor de lluvia y pájaros encerrados
preparamos un par de cafés
y le damos un abrazo
porque es también un ser humano


esos días las flores andan cabizbajas
la luz de la cocina enmudece
mientras la muerte habla muy bajito de cómo nos ha visto un nudo en la mirada
nos pone su mano tibia en el corazón
su mirada tan tierna sobre los hombros
que empezamos a contarle los espejismos y fracturas
los acorralamientos del silencio

tal vez
luego
el vecino nos preguntará
por qué la casa tenía el rostro de la ventisca
por qué nuestra esperanza estaba en la banqueta con la mirada hecha un
::::::::::::::[manojo de nubes y un canario entre las manos
por qué el sol no llegó también a tocar nuestra puerta
entonces le miraremos como sólo saben contemplar los viejos
y le diremos un par de tonterías que le amansen el corazón

pero no le diremos
-aunque él sepa-
que la muerte estuvo en casa
que desde que ella se fue tenemos raíces más hondas
que tarde o temprano vendrá a llevarse las buganvillas o el espejo
porque se le recuerda con una grieta en la mirada
y sobretodo

porque como el rostro azul de los amigos
se le extraña

07 septiembre 2009

Ignacio M. Sánchez Prado














menciona a
Oscar de Pablo
Julián Herbert
Francisco Hernández
Carla Faesler
Cristina Rivera Garza
Dana Gelinas



bio-bibliografía

Ignacio M. Sánchez Prado (Ciudad de México, 1979) es poeta y crítico. Autor de libro de poemas Poesía para nada (Tierra Adentro 2007) y de los libros académicos El canon y sus formas: la reinvención de Harold Bloom y sus lecturas hispanoamericanas (2002) y Naciones intelectuales. Las fundaciones de la modernidad literaria mexicana (2009). Es profesor investigador en Washington University in Saint Louis en Estados Unidos. Ha editado siete volúmenes de crítica y publicado casi una treintena de artículos en publicaciones de México, Norteamérica, América Latina y Europa.



poética

Wishlist II

Quiero escribir poemas sin poesía
En los cuales el ritmo y la versificación sea lo de menos.
Quiero que mi poesía sea otra vez
Adolescente y egoísta,
Que los cuadernos de la preparatoria
Adquieran estatuto estético
Y que mis aliteraciones baratas sean apreciadas por el mundo.
Quiero que mi única lectora seas tú
Ma semblable, ma soeur,
Amada mía,
Y que te enamores de mí
Simplemente porque pretendo ser poeta.



poemas


Prólogo VI

Quisiera ser decimonónico
Para escribir el amor, las ciudades y la patria.



Silencio IV

Quise escribir la historia de la literatura en tu cuerpo,
Alojar un soneto de Shakespeare
En la esquina inferior de tu vientre
Construir un canon arbitrario en las comisuras de tus labios,
Recuperar la tradición de los juglares en tu cuello.

Quise dormir en tu regazo,
Esperando que voces humanas me despertaran
Y pudiera percibir la crueldad de los abriles
En la cercanía de tu sexo

Quise hacerte el amor a través de citas
Sentir en tus pechos la metafísica de no pensar en nada
Y escuchar en tu lengua
Las palabras de la griega.

Quise besarte
Como si fueras una virgen maldita de Swinburne
Hasta que escuché el silencio como clima de tus labios
Y tu recorrido de mi cuerpo borró escrituras, versos,
La literatura toda
Y comenzó a escribir, por primera vez,
Un libro donde la piel desvanecía las palabras.



Alejandra Pizarnik besa la locura

¿Es posible que hayas reinado,
Alejandra,
En un reino de soledades remotas
Y que al descender del trono a los infiernos
Hayas decidido escribir
Estrofas interrumpidas?



Coda VII


Un marxista me preguntó una vez
Por qué amo las ruinas.


Me dijo que las ruinas eran los fantasmas
De los campos de concentración
De los horrores bélicos
De la miseria de las clases oprimidas.


Pobre.


Estaba tan lleno de historia
Que no comprendía que esas cosas no le importan a los fantasmas.

12 julio 2009

Alejandra Peart














mencionada por
Eduardo Ribé

menciona a
Eduardo Ribé
Sara Uribe
Ivonne G. Ledesma
Claudia Berrueto
Karen Rojas Kauffmanbio



bio-bibliografía

Alejandra Peart (Saltillo, Coahuila, 1978). Poeta, editora y promotora cultural. Estudió letras españolas en la Universidad Autónoma de Coahuila, y la maestría en creación literaria en el Centro Cultural Casa LAMM. Después de dedicar algunos años a la enseñanza de literatura, en 2004 decidió dedicarse por completo a la escritura. Se graduó en arquitectura y posteriormente en letras españolas, ambos títulos por la Universidad Autónoma de Coahuila. Su obra ha sido publicada en distintas revistas y antologías en México y en España. Publicó el libro de poemas En estas horas (El Ermitaño, 2004). Actualmente dirige la revista y editorial Atemporia, además de haber fundado el Centro Cultural Ágoras, en su ciudad natal.



poética

A veces mis palabras salen de otra voz, de otra persona que me habita, y conozco y sé lo que siente y sé también que no soy yo pero vive en mi. Es de ella esa tristeza y desánimo, ese deseo de morir a cada instante. Tan diferentes las dos en el mismo cuerpo.



poemas


La fractura

primero,
la caída
el trance
el dolor
el no poder pensar
ni hablar
ni mover un solo dedo
tirada boca abajo
intentaba decir algo
pero dolía
ardía.

después
el dolor cedió a la razón:
pude hablar
y observar la herida,
logré pensar:

dolía
sangraba:
dolía,
estaba hinchado:
dolía.

ahora,
cuando menos lo pienso
el dolor vuelve
y lloro,
grito con la cabeza en la almohada
cuento algunos segundos y pasa
siempre pasa
pero hay una cicatriz,
tejido enfermo,
músculos que al estirarse
magullan los nervios:
dolor que no cesa
y me recuerda
que nunca volveré a estar
completa
tengo una fractura eterna:
la nuestra.



A un poeta en otra ciudad


te leo y puedo verte escribiendo
con la cabeza enmarañada de ideas,
Camino desde aquí,
con los ojos cerrados y muy despacio a tu escritorio,
te abrazo por los hombros y te susurro al oído
te beso a través de canales invisibles
o de pelusas que nunca barrí
Regreso a nuestra cama y ahí te espero
transparente,
intergaláctica,virtual,
me acurruco en tu espalda
a ochocientos kilómetros lejos de ti.

02 junio 2009

Guillermo "el rojo" Cordova

















mencionado por
Eduardo Ribé

menciona a
Ewor
Edmeé
Mc Leon
Homodom Hip Hop
Mario Duxx
Mc Sad C
Logan Phillips
Raquel Jodorowsky


bio-bibliografía

Guillermo “Rojo” Córdova (Ciudad de México, 1986) es pasante de la carrera de lengua y literaturas hispánicas en la UNAM. Ha sido publicado en diversas revistas literarias de la Ciudad de México y del interior de la República. Es miembro del Cineclub Manuel González Casanova de la Facultad de Filosofía y Letras, que organizó el III Festival de Exhibición de Cortometrajes Independientes (FECI). Finalista del Primer Torneo de Poesía Adversario en el Cuadrilátero 2007, organizado por la editorial Verso Destierro. Es uno de los conductores de El No Show!, que recientemente se hizo acredor al primer lugar en la categoría de Radio en el proyecto Comunicación Social Alternativa del D.F. 2009. Obtuvo el Ôsterreichisches Sprachdiplom Deutsch (OSD) Zertificat Deutsch (ZD); segundo lugar del slam poetico que se realizo en el marco de Poesía en Voz Alta 08. En 2008 fue publicado en las antologías El amor en cada esquina (Café Literario). Está próximo a aparecer su primer libro de poemas De poderes, narcos, putas y otras virgencitas, en Verso Destierro.
Encuéntrate al Rojazzo en Facebook! Sólo busca: Rojo Córdova.



poética

Para mí es fundamental lograr una comunión con el escucha: necesito que me entienda; no pretendo ponerme metafísico. Aún así no pretendo privarme del placer de probar todos los géneros y tonos que me apetezcan (académicos o no). Entre más diversos entre más voces y ritmos me usen como su humilde instrumento rojo-gritón, entonces puedo resonar y seguir resonando muy a gusto.



poemas


"Tumba verde"

(homenaje a “La tumba falsa” de Los Tigres del Norte featuring Mc Sad C)


ya estoy afuera
te dije que vendría
mi troca ya está acá
traigo el cuerno de chivo
acabo de cargarlo
la armada ya es mi perra
te vengo a fu si lar

asoma la cabeezaa
que aunque seas presidente
ya te llegó tu Peje
.... me la vas a pelaaaar....

Soy dueño de los medios
de difusión masiva,
tengo a mis servicios
el ejército y la policía,
he provocado, miles de masacres
la sangre de los descabezados
¿y creías que me tenías cercado?
despierta, estas mirando
el baile del banquete desde afuera
con un gobierno imaginario,
de donde recibes salarios,
yo sé que también tratas con empresarios

tu fuerza es una farsa
mi nombre está tus hombres
tus medios me dan flores
del miedo que les doy

los empresarios dicen
que yo soy un peligro
pero en el fondo sigo
dándoles de tragar

tu fuerza es una farsa
hoy cavaré tu tumba
juntito a los murales
de palacio na cio nal

Voy a tirarte del cabello
tomar el machete y bailarlo por tu cuello
dejarle en un paquete navideño
por suelo Tabasqueño,
que salga de la escena nacional
que me deje de buscar
para ver que más le enseño,
que el país ya tiene dueño y soy yo
si hablamos de petróleo yo digo si o no
acepta,
que ya paso la venta
que se cerró la puerta
nos vemos en otra elección.

ya te llegó tu 2 de julio
aquí ya están los Zetas, los Cárteles del Golfo
vinieron a votar...TE presidente espurio
sigue engañando gente
ni modo que les digas quel orejón Salinas...
nunca dejó el poder...

pero mira

soy el rayito de esperanza,
pinche pelón calderas, yo te propongo un trato
que te va a interesaaaar:
fundemos un partido,
pues si no nos unimos
el narco, el pan y el peje,
el nuevo presidente será otra vez del PRI
y si de por si estamos jodidos
mejor ya ni te cuento
con Kike Peña Nieto....
lo que nos pa sa rá

Habitas en las algas que el río y su fuerza tejen
Te das baños de pueblo y ellos te llaman PEJE
Yo soy tu presidente legalmente elegido
Si quisiera yo mismo sería un solo partido
Pero si quieres paro para pegar pa arriba
te exhorto a que te ahorres la tinta y la saliva
Que tengo a to`s los medios y a los diseñadores
para mostrar en la televisión otros colores
si lo que estas planeando es tomarme por sorpresa
fingiendo que un proyecto conjunto te interesa
te pido replantees tu estrategia desde el inicio----
o que escojas la cajita donde poner tu cabeza.

ve calmando tus bríooos/ fundemos un partido es lo mejor para los doooos
me da un poco de miedo, cual sera el pensamiento, de nuestra poblacióoon
la gente nunca piensa/ ellos sólo obedecen hagamos el partido tengamos el podeeeer
Vamos a ver que pasa,

cumplamos la amenaza
unámonos en masa, controlemos por doquieeer
juntemos ala razaaa forjemos esta patria con fusca y los consejos del buen chapo guzmáaaaan y del mayo zambada, la droga no se acaba
está aterrorizado....
el territorio na cio naal

(fin típico de corrido con acordeón)

*

*

*

25 mayo 2009

Eduardo Ribé



















mencionado por
Amanda Cárdenas

menciona a
Tonatihu Mercado
Alejandra Peart
José Chapa
Guillermo Córdova
Claudia Berrueto



bio-bibliografía

Eduardo Ribé (Saltillo, Coahuila, 1981). Estudia la licenciatura en Lengua y Literatura Hispánicas en la Universidad Nacional Autónoma de México. En 2007 publicó De la hoja al cenicero (Editorial Atemporia). Ha colaborado en diversas revistas y medios electrónicos. Parte de su trabajo poético se encuentra en www.fabricantedetormentas.blogspot.com y en www.myspace.com/edbardoribe



poética

De poéticas me abstengo



poemas

"sac de mal de mer"


¿aterrizar???
pero…
yo no sé aterrizar
de decirme cómo nunca nadie
se tomó
la molestia,
y a los que lo intentaban
no les entendía
o les perdía en el aire

sé despertar,
y aun eso me cuesta
un esfuerzo transoceánico;
de volar cuento con un millón de historias
que a nadie interesa escuchar,
mi itinerario aleatorio de viaje,
una indiscreta caja negra,
las cicatrices de mil y un turbulencias,
crónicas y paravoladas
e hileras e hileras
de asientos vacíos

no es que no lo haya intentado
pero eso de aterrizar
me provoca mareo y el mareo
me provoca náuseas y las náuseas
me provocan una fuga estrepitosa de combustible
y ánimo de vuelo,
y ni hablar de cómo
me baja la presión
cada vez que lo intento

además en el aire es más sencillo
capturar parvadas de parábolas
y plalabras cadabras
es más sencillo
navegar el espacio
no hay tanto tráfico
es más adrenalítico
es más sencillo
dejarse llevar por las corrientes
aéreas y etéreas
planear al azar
visitar a la luna
es más sencillo
y más volátil

por eso vuelo
por eso emprendo vuelo
de nuevo
yo que ya me disponía
a dejar el cielo
y rentar mis alas
pero no,
yo no sé aterrizar
ni poner los pies en el suelo;
me queda suficiente combustible
y horizonte
y la amarga paradoja de que
decepcionarte en inglés
se dice let you down



"Locución insubordinada"


hizo dijo fue

así en pluscuandescompuesto

así sin tino

hizo dijo fue

caray

y yo en mi represente perpetuo

escarbando cual si hubiera hubiera

género común

especímenes

determinantes posesivos

cual mis sus tus

aijoesu

mi mi mi mi

cobrando

culebriando

así en gerunchundio heptario

cómo no

no formas no impersonales

hizo dijo fue

así tal cual

en mortema de modo cerebral

sin excepción al caso

jugándole al biinfinitivo,

y que se van de largo las intersecciones

―recurrentes perrífrasis

de irse uno mucho a la chingada―

que de quien que de

ante imperativo desperfecto

qu de ratán

ah bárbaro

ante bajo con contra

con chingos

yo yo yo yo

todo yo

siempre yo ultradisyuntivo;

el otro elemento desustantivado

que pulula por ahí

adversativo

aunque pero tras pero

se comporte tácito

asegún se apresente el futuro

o diptongue la santa madre ponética

y fue así

con sangre entró

hizo dijo fue

hizo dijo

y fue



"de dos"

yo fo ya Fa
tú te la Mi
tú te la se
te la me ti
lo sé yo sí
sí lo sé sí
tú no no no
y da le fo
no ya en Fa
yo fo yo le su su
no ma
que me si da, ca
le di y le di en su pa
y pa pa pa pa
que se La su Mi
en Do
yo te di y
tú te me ay
Fa La Si oh sí
haz me a sí, pa pi
la me me
ve me y
sí que te vi, re ca
yo te la mi y te la me
y tú te pi en mi pe
y yo va
ma mi en Do que no hay ma
ni fu
sí ea ea
ái te va mi Fa
et al
lo sé que te sí
si yo te vi y oí
tú te me ma
ne ne
sí sí
ah
mi pi en tu ñu
ah mi pe en ti
ah su ve ya va
Sol te la te La
en el no
en el ay
y tú te la re me ti
en tu di vi
no yo
tú oh sí sí
ya me me de ahí
de ya de di
en el tu se
no un Si Do en tu pa pa
ya me
ya
me ex
ya me ma
ya va pa ya mi uh
mi pe en la
ya
ya me vi en tu oh oh oh

02 mayo 2009

Amanda Cárdenas














mencionada por
Walther Espinal (Las Elecciones Afectivas Colombia)

menciona a
Ivonne Gómez Ledezma
Jorge Álvaro Tapia
Eduardo Ribé
Saúl Castro



bio-bibliografía

Amanda Cárdenas (San Luis Potosí, S.L.P., 1985). Estudia lengua y literatura hispanoamericanas en la UASLP. Desde 2004 dirige la publicación Esta revista se llama blasfemia, que cuenta con la beca Edmundo Valadés de apoyo a revistas independientes 2008 y 2009. Dirige la editorial independiente Flores de Tintero de próxima aparición. Promotora Cultural. Amante del Tango. Siempre quiso ser trapecista.



poética



poema

Me falta Sur

Para Emilia, Rubén, Laura,
Kuky y Conrado

Olvidamos el fuego bajo el yugo blanco del invierno
Amnesia que recorre junto al viento
la orilla de un mar caleidoscópico

Olvidamos el fuego cuando el viento nos azota la cara
cuando son los veleros los que hacen sombra
durante las noches superpuestas
Porque creíamos que existía un final
cuando en realidad aquí solamente empieza todo,
justo donde el bosque bordea las montañas

Hay una cholga que abre el graznido de las gaviotas
un lento crujir de los pasos sobre la orilla de rocas

Las montañas como olihuayas
miran fijamente el cielo
::::::::::::::::::::::::::::::puntas de flecha
sólo queda un azul irreal
que es la extensión de nuestros cables fugitivos
y la tonada de la milonga que componen los glaciares
cuando se deslizan

Y después de abrir los ojos en el lento correr de la tarde,
me quedan sólo los veleros somnolientos
lejos de la orilla

23 febrero 2009

Lina Zerón














mencionada por
Regina Swain

menciona a
Dolores Castro
Coral Bracho
Alí Chumacero
Eduardo Lizalde



bio-bibliografía


Lina Zerón (ciudad de México, 1959). Estudió relaciones internacionales en la Universidad Nacional Autónoma de México. Autora de los libros Consagración de la Piel (2008); Música de Alas al Viento, poemas de amor (2008); Mágicos Designios, Selección poemas de amor (2007); La Herida Invisible, breve antología (2008); Antología Imprescindible (2007); Consagración de la piel (2007); Ciudades donde te nombro (2005); Nostalgia de Vida (2005); Un cielo crece en el fondo de tus ojos (2004); Vino Rojo (2003); Moradas Mariposas (2002); Amoradas Borbolestas (2001); Rosas Negras para un Ataúd sin cuerpo (2000); Espiral de fuego (1999); Luna en Abril Cartas (1998); Luna en Abril sueños (1997); Luna en Abril, poemas (1996); Novelas: Posdata para Ana (2003) y Detrás de la Luz, entre otros.
Cuenta con numerosos reconocimientos, entre ellos: Doctora Honoris Causa por la Universidad de Tumbes Perú, 2007. Su poema "Un Gran País", aparece en el libro de Texto: “Curso de Literatura y Lengua Española” Décimo curso, en Nicaragua, a partir del 2006.



poética

La poesía es “pasión, vivencia y conocimiento”, es un sello, una huella personal donde buscamos trascendernos a nosotros mismos. La poesía no tiene sexo ni etiquetas. Mi poesía es lírica, por lo tanto el sujeto poético soy yo misma. Abordo aspectos que me determinan, pero no busco o pretendo psicoanalizarme ya que es una expresión del ser mismo y hurga en las parameras del espíritu, de la psique, pero no puede calificarse como psicoanalítica.
Nadie nace acompañado, venimos solos a este mundo pero los poetas somos aquellos que revelamos al hombre esa soledad en la que vive, con la que nace, por lo tanto, hacer poesía es quebrantar el orden del lenguaje.
El estilo de mi poesía la crítica es quien debe calificarla, no yo, por lo pronto me he preocupado por enfrentar mis propios fantasmas, mis propias percepciones. Ahora me preocupa más la sonoridad y la imagen. Pero antes que nada, entregar mi ser más profundo. De manera correcta, sí, pero que todos la entiendan.



poemas


V

Que Virgilio y Dante no me lleven con ellos a la muerte
a ese quinto infierno donde se toca nadie,
donde ni besar puedo tus más deliciosos pecados
hambre soy, sed, angustia
celestial zumbido de campanas de lujuria
::::::::::::::::::todo está tan neón,
::::::::::::::::::tan cristal,
tan fundido plástico en forma de cuerpo.

Deja quitarme el olor a tarde,
::::::::::::::::::a smog
::::::::::::::::::a sosiego.

Borrar la conjura de los años en un siroco de locura
desflorar sombras de auroras mientras duermo
abrazada al vacío que forma de tu cuerpo la ausencia
donde estoy sin piel,
sin voz,
sin esqueleto en medio de tu fuego...

Por eso me niego a acompañar a Dante y Virgilio
al quinto infierno
para no complacer a la muerte cuando te hayas ido
:::::::::::::de esta ciudad
::::::::::::::::::::prostituida de vivos muertos.





04 febrero 2009

José Homero











mencionado por
Óscar Pirot

menciona a
Víctor Toledo
Jorge Fernández Granados
César Arístides
Juan Carlos Bautista
Alexxx Flores
León Plascencia Ñol
Ernesto Lumbreras
Luis Felibre Fabre
Hernán Bravo Varela
Alejandro Albarrán


http://josehomeropoeta.blogspot.com
http://josehomero.wordpress.com



bio-bibliografía

José Homero (Minatitlán, Veracruz, 1965. Licenciado en Letras Españolas por la Universidad Veracruzana. Poeta, ensayista, crítico literario, editor, narrador, articulista y periodista cultural. Ha merecido en dos ocasiones las becas para escribir libros dentro del Programa de Jóvenes Creadores (1993-94 y 2000-2001) del fonca, así como la Beca Efraín Huerta (1989); becas estatales en Veracruz (1992, 1994, 2000, 2003 —las dos últimas dentro del rubro Creadores con Trayectoria. Fundador y editor de varias revistas y publicaciones dedicadas a la literatura y la crítica del arte y la sociedad, la más conocida de ellas Graffiti (1989-2000).
:::::Ha publicado los libros La Construcción del Amor (ensayo; Tierra Adentro, FONCA, 1992; segunda edición, 2005); La x en la frente (antología; Literatura Menor, Graffiti, 1995), Sitio del verano (poesía; Margen de Poesía, UAM, 1998), Vista envés de un cuerpo (poesía; Ficción, UV, 2000), La verdad de la poesía (poesía; Durandarte, 2001), Luz de viento (Fondo de Cultura Económica, Letras Mexicanas, 2006), Verano en la ciudad (Aldus/CNCA, La Torre Inclinada, 2006). Su obra está incluida en varias antologías dedicadas a la poesía reciente de México; la última de ellas: Connecting Lines: New Poetry From Mexico de Luis Cortés Bargalló. Miembro del Sistema Nacional de Creadores, como Creador Artístico, de 2005 a 2008. Dirige el periódico cultural Performance en Xalapa (segunda época) e imparte clases en la maestría de la Universidad Autónoma de Querétaro en la ciudad de Querétaro, además de coordinar el Diplomado en Periodismo y Creación en Xalapa, Ver. Premio Estatal de Periodismo en Veracruz, 2007, por una entrevista a Sergio Pitol.



poética

Del mismo modo en que los posmodernos reclamaron una narrativa con anécdota, yo reclamo una poesía de las emociones. A condición que esta poesía herede y prolongue el imperativo formal y recapitule en la herencia de la vanguardia. Me enferman esos poemas de listillos que se piensan grandes poetas críticos sólo porque escriben que no están ahí, o que toda palabra es ficticia. Sí, claro, ¿para qué decirlo? Nadie anda por ahí diciendo que la tierra es redonda, ¡ah! pero cuántos críticos de poesía necesitan comenzar sus parrafadas remitiendo a la vanguardia (“al periodo heroico de las vanguardias”) o a la situación de las cosas con el signo. La crítica enjuicia las certezas —incluyendo la propia. Crítico es un adjetivo a conquistar; no puedes surgir diciendo que eres un poeta crítico. Sólo será crítico quien sopese toda pretensión de instituir, de fundar. Y la doxa, la opinión corriente está hecha de lugares comunes, provengan de la calle o de los libros. La vanguardia engendró una nueva academia. ¿Por qué insistir entonces en que la poesía ha de ser despersonalizada, que las emociones no tienen cabida? Sólo un poeta académico, seguidor de las pautas, la teoría lucubrada por otro, puede ajustar su deseo a una normativa. Lo que no tiene cabida es simular las emociones.
:::::Si leemos a Maiakovsky o Pound notaremos que en modo alguno se opusieron a las emociones; se opusieron a identificar sentimentalismo con emociones. Ellos reaccionaron contra una tradición que había convertido la emoción en una convención: para expresar tristeza debes emplear tal metro y tal rima … No, cada emoción posee una forma y es nuestro asunto encontrarla. Suele decirse que un escultor encuentra la forma oculta en la piedra; el poeta debe de seguir el ritmo que surge en su memoria. Y en esa memoria, que es el deseo que deviene ilusión, dijera Balzac, se asientan los acentos del metro pero también los anuncios del metro. Maiakovsky reflexionó a la muerte de Esenin sobre la necesidad de encontrar un vehículo adecuado a los sentimientos a fin de que resultaran nuevos, que la música recobrara su cadencia anterior al ritmo previsible que le otorga la excesiva familiaridad, esos moldes dispuestos por el catálogo métrico. Y por esa zona incurrieron los ensayos de Pound. Quien lea al gran poeta de Personae advertirá que ahí está la emoción, sólo que no precisa anunciarla, como hacen nuestros tíos los poetas. La revuelta moderna quiso depurar a la poesía del lastre de la impostación, de la pose. Como todo movimiento heredó al agotarse una nueva mistificación: el escritor crítico que no tiene nada que decir y aburre al lector al tiempo que lo agrede: no entiendes porque eres tonto.
:::::Contra esto reacciono: el lector importa a condición que exijamos que la trasmisión sea exacta y no recurra a los sentimientos preconcebidos. Todo arte equivale a mirar por vez primera, a sentir el abismo de la existencia. Ese velo que no podemos o queremos rasgar. Ser pánico es embriagarse de los sentidos. Y sentir es trastornar nuestras categorías. Debemos encontrar la vía adecuada, pues el kitsch amenaza con engullir, con apropiarse de las formas. Toda forma se petrifica. De ahí la necesidad del cambio constante. Ningún arte será más intelectual que aquel que propone la liberación de los sentidos. Una experiencia sensual es una experiencia formal. Pocos ensayos tan luminosos y olvidados como “Problemas de la lírica”. El gran poeta Gottfried Benn reclama recuperar el papel de la lírica, que no es otro que el registro cotidiano, del estar del hombre en el mundo. Todo gran arte se propone este logro, atestiguar al hombre en el mundo y por ello la lírica incluye desde la reflexión sobre la palabra hasta las expresiones más efímeras de la cotidianidad. Por ejemplo, la moda —hay un requiebro intrínseco entre moda y escritura de riesgo, véanse las menciones de Mallarmé, Pound y Benn. Y ninguna poesía metalingüística conseguirá esto. Noel Gallagher dijo estar harto de escuchar canciones intelectuales cuando quieres bailar y beber en sábado; Ferenczi habló de la necesidad de la anécdota en la trama. Yo digo que es necesario que la vida esté en el poema. Quien lea a Eliot notará que hay grandes momentos sensuales ahí. O a Elytis. O a nuestro Gerardo Deniz, quien no casualmente ha dicho que le parecen maravillosos todos esos tópicos de la tradición: la flor, el pezón, el ave… No son los temas los manidos sino las formas. Hay que volver nuevo el amor, nuevo el bosque, nueva la tristeza. No me conmueve la muerte de mi vecino, sí la del Quijote. Pocos poetas trasmiten ese temblor de una imagen inédita: ¿quién podrá olvidar esa comparación de una grupa con el mapa del cono sur deniziana?, ¿o su erotismo impregnado de olor a especias, cálido, sediento?
:::::No decir los efectos, provocarlos. No convencer, contagiar. Que el lector perciba la conmoción. El poeta debe ser un medio para que la ola de pasión del invisible océano pase de un cuerpo a otro. Todo sucede entre cuerpos pero no ocurre un contacto profundo sino superficial. Teoría de los efectos como afecto.
:::::Creo en la vida, la mayor engendradora de formas. No me importa acuñar una jerga sino provocar en la imaginación de un adolescente un deslumbramiento semejante al de un paisaje preñado de luces, de halógenos frutos tropicales. Como el chisporroteo de los cohetes en la noche azul. Como las formaciones nubosas en las tardes de junio; orondas creaturas de Botero dispuestas a la molicie de los malvas, violetas y azafranes con que el sol seduce al viento. O estas noches, tan cálidas en que la piel se enciende como un lago bajo los reflectores de las estrellas y el impecable neón de la luna.



poemas

Hay en sí una estación que el viento ignora
y en el verano emoliente llega
sacudiendo en las alas el sopor,
dejando en la arboleda un reguero
azul, una telaraña de oro.
En el breve verano el cielo escampa
y estampa el sol su acero en las palmas
en la temprana hora cuando azul
en volúmenes se ordena la distancia
y lúcida la luz arquitectónica
en ángulos dispone jerarquías
y calles traza y en la piel proyecta
los lindes que convierten mundo en plaza.
Este lento verano, este gozo
aleve, inesperado por buscado,
que implanta su verdura en los abrojos
y la memoria sella con sus labios
clausura toda duración
Su ciclo
es del placer que no se agota o sacia
e inscribe en los sentidos muda dicha;
húmeda llama que el viento azora



The cars hiss pass by my window


Los carros pasan lentos bajo mi ventana
::::::::::::::::::el vidrio florentino del asfalto húmedo
:::::::::::::::verbera con los septembrinos colores de semáforos y calaveras.
Hay muslos congelados bajo el techo de los autos
::::::::::cabelleras sin rostro
:::::::::::::manos sin torso.
Una vez más miro los oblongos ataúdes de la adolescencia.
:::::::::::::::::Los carros no cesan de pasar.
Otra noche en que he de estar a solas con mis sueños

::::::::::::::::::::Lejos su cuerpo
::::::::::::::::::::::cerca su casa

:::::::::::::::::::¿He de volver a hincarme ante sus muslos
::::::::::::::::::::::::::::::::::sorberé un líquido de luna
en mi espalda brotarán pezones sembrados por sus labios?
:::::::::::::::::::No
::::::::::::::::nadie camina ya en las calles
:::::::::::::::::::::sólo reflejos temblores de mis manos
:::::::::::::::::::en la lodosa luna del mezcal.

::::::::::::::::::::Los carros pasan lentos bajo mi ventana.

22 enero 2009

Regina Swain
















mencionada por
Iliana Vargas

menciona a
Lina Zerón
Héctor Carreto
Julián Herbert
Eusebio Ruvalcaba
Carlos Adolfo Gutiérrez Vidal


bio-bibliografía

Regina Swain (Monterrey, Nuevo León, 1967). Autora de los libros La Señorita Superman y otras danzas, Premio Nacional de Cuento Gilberto Owen 1991, Nadie, ni siquiera la lluvia y Ensayos de Juguete, ganador del Premio Estatal de Ensayo Baja California 1998. Su trabajo ha sido publicado en numerosas antologías y traducido al Inglés, Alemán y Japonés. Recientemente su cuento “La Señorita Superman y la Generación de las Sopas Instantáneas” se incluyó en el libro de texto Primer Grado volumen II de Español para Tele-Secundarias públicas, herramienta escolar para la enseñanza del Español en todo México. Ha sido Becaria del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes y del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes de Baja California.



poemas

Y vio Dios que era bueno

Te arrancas el disfraz y vuelves a tus orígenes. Estamos cerca, muy cerca, jugamos a la Vida reconociéndonos cada uno en el cuerpo del otro. Me recorres, me bebes y te sumerges en el agua clara de un mundo propio. Tuyo. Nuestro. Un mundo que inicia y termina en la puerta frágil de madera oscura que quisiera caerse a cada instante.
Te quedas quieto con los ojos abiertos, asombrados de ti mismo y de nuestros cuerpos juntos uno frente al otro, sobre el otro, entre el otro.
Te quedas quieto velándome el sueño, me cuentas cuentos. Me cuentas cuentos recién inventados y me bañas de flores y de palabras.
Y perdemos hasta el nombre.
Somos entonces las parejas antiguas de todos los tiempos, somos nosotros mismos recién nacidos: recién inventados inventando mundos alternos para retozar
desnudos como niños
desnudos como viejos
desnudos como amantes
como siempre
como ahora
como antes.
Te quedas quieto grabando mi cara atrás de tus ojos como talismán contra la mala memoria. Reconoces mi boca con tus manos, mis piernas con tus manos, mi cara con tus manos. Los bautizas. Les das nuevo nombre y el nombre es bueno.
Y vio Dios que era bueno.
Te reconstruyo. Abro los ojos y te reclamo. De nuevo me tocas. De nuevo nuestros cuerpos se tocan y de nuevo el espacio desaparece, se transforma y se multiplica. Y de nuevo nada existe.
Renacemos al mundo limpios y conversos, como recién paridos.
¿Y vio Dios que era bueno?
Me imagino y pienso y me parezco a ti, a lo que sientes, porque soy tu sentimiento, tu sueño tranquilo y tu respiración en mi espalda, tu espalda, esos días que se repiten en el tiempo y el espacio y que no mueren, que no se van porque son tuyos.

(texto tomado de la novela Nadie, ni siquiera la lluvia)


Teorema

Todo el horizonte se despliega en llamas
y yo me inclino ante el rito del ocaso;
tus labios no se mueven,
son tus pensamientos los que agitan
el lenguaje viviente de mi cuerpo.

Me circundas como una enredadera,
me atrapan los retoños de tus manos,
todo tú convertido en vegetal,
en poderoso y verde abrazo
de audaz y ardiente clorofila.

Tus ojos, brasas de una luz serena
me hacen estallar en floración.
En ti soy una colina seductora
de blancas y sinuosas margaritas,
que de pronto ante tu espíritu aparecen.

Margaritas que al tocarlas vuelan
raudas, en airoso enjambre de libélulas,
mientras la luz se parte en sus membranas
cayendo líquida en una lluvia de arcoiris,
que pinta nuestro mundo en tecnicolor.

El teorema conjugado entre los dos,
gesto viviente, aroma a heliótropo y lavanda,
es sonoro y hondo como un mantra,
donde comulgamos con tu antes
y mi ahora, dejando por fin a los insectos,
la tarea eterna de tejer los tiempos.

(inédito)

17 diciembre 2008

Daniel Bencomo

















mencionado por
Iliana Vargas


menciona a
Sergio J. Monreal
Laura Elena González
Luis Alberto Arellano
Juan José Macías
Andrea Esparza Navarro
Luis Armenta Malpica
Antonio Reyes Cortés



bio-bibliografía

Daniel Bencomo (San Luis Potosí, 1980). Ha publicado un cuaderno en la colección Cantera la voz (2004, Casa López Velarde, S.L.P.), el libro Apuntes en el Baño (2005, Ediciones Sin Nombre / NOD), y De Maitines a vísperas (2008, Ayuntamiento de S.L.P.). Ha realizado traducciones del alemán. Obtuvo el premio de poesía Manuel José Othón en 2007 con Morder la piedra. Durante 2008 tuvo un estímulo del FECA-SLP como creador joven, y realiza un posgrado en Filosofía e Historia de las Ideas por la Universidad Autónoma de Zacatecas.



poética

En mutación constante, aunque no soy un ave de esas. Algo de Yves Bonnefoy y la instauración de la presencia, mucho de muchos más. A contraflujo de ella intento hacer poemas.



poemas


Casi noche

Ya madura el jugo de la tarde.
Coloración rosada, asco intenso del que odia las libélulas.
Cuánto fermento: se inició la noche,
ebrios con paracaídas en su gota de whisky,
y ya es.

Se hubo: caminar un poco, el condimento de la piedra
simplemente el paso.
Oh, noche de alubias y de estrellas,
fuga del corazón de la ciudad en la vieja Chevrolet,
y Franz y su mujer y nuestra amiga.
La que vive en un poblado hacia el norte, rumbo a casa.

Era en el caer de la sombra no soportar nuestros desnudos.
El brillo de los ojos a túnica en el piso,
la liviandad de la piel jalándose hasta el cielo,
y algo Franz para fumar.

Tan débil respirar bajo el caudal de la penumbra,
carretero.
Línea continua para rebasar la idea de Dios,
que viaja lento y diurno.

Y ella, la yaciente en la piedra de sus ojos,
la de un callar miel y hortelano,
nos habló en silencio de las fiestas del dónde.

En el surco abierto en nuestras voces tropezaba el kilómetro.
Secos de garganta
pero húmedos de espíritu, de regreso a.
Tres contra la bóveda estrellada,
nadábamos de pecho en la piscina de.
Signos zodiacales para meter en un frasco de vidrio,
y darlos de regalo.
Zodiacales cloruros de no saber ya nuestro nombre:
inmadurez de la muerte aún no en verbo decantada.

La muerte preguntaba por nosotros en la línea quebrada del camino.
Y no sabíamos de; no dimos con la luz antiniebla.
Perezosos a todo aquello que no es vida,
rimábamos al herbazal a orillas del camino: sencillez de lo finito.

Un alto obligado.
Acaso la muerte, dijo uno de nos, un eco de nos,
acaso ella
tan pura como:
el orín caía entre nuestras piernas, rompiendo el silencio
y varias grietas en la tierra.
Muerte ámbar volviendo a las arenas y a lo fresco de la noche,
usando de Moisés nuestras rodillas abiertas.

Después del esfínter, el sopor oculta la otredad.

Hacía frío.
Cuando veíamos la ciudad de nuevo,
notó Franz que mis mejillas eran grandes, y mis
ojos más pequeños y rasgados.

Ya en los suburbios, algo picante de cenar:
acompañado de un café muy negro, casi noche.

De maitines a Vísperas, 2008.



Morder la piedra


Morder la piedra, entonces, es la tarea del poeta,
hasta que sangren las encías de la noche.
Juan Gelman



HABRÁ SUFICIENTE LENGUAJE TODAVÍA, NO ABRO
la interrogación pues está ahí, flota en los espacios,
noria donde cada palabra es una piedra y hay
que levantarla con los dientes. O tal vez, entre el poniente
y el oriente de un grito espera una nueva letra o
cara de lluvia, y es función funcionamiento del poeta dar no
la mordida precisa, sino, si sí, rescatar su yo con un
palillo dental, mondarisa, mondamundo.

12 noviembre 2008

¿La culpa es de Sor Juana?

Mucho se rumora que la poesía mexicana es solemne, desgarrada, "cor-ta-te-las-ve-nas". Al parecer, es lo que nos dejó De Asbaje y Ramírez de Santillana, buen tiempo atrás. Luego surgen "rimbombancias" y las quejas no se hacen esperar: que si es o no poesía, después, poema, o viceversa; quizá es estatismo, sedentarismo: un lugar donde sentirse cómodo. El foro está abierto: ¿cuatro siglos y seguimos(remos) siendo un minúsculo pie de página perdido en la tradición?, ¿surgirá de pronto, trasnochado, algún insensato que marque el compás y rompa con la "mentada solemnidad"?, ¿ese trasnochado está entre nosotros?, ¿vale la pena contestar o plantear tal disparate? La respuesta va en sus comentarios,

Las afinidades electivas / Las elecciones afectivas

04 noviembre 2008

Iliana Vargas

















mencionada por
Omar Soto

menciona a
Francisco Hernández
Eduardo Oláiz
Regina Swain
Iván Cruz Osorio
Daniel Bencomo
Tanya de Fonz
Aldo Alba


bio-bibliografía





Iliana Vargas (Ciudad de México, 1978).Estudió letras hispánicas en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Coordinó el Encuentro Multidisciplinario en Torno a lo Fantástico en enero de 2001. Coeditó el fanzine Caligari. Ha colaborado en las revistas Asfáltica, Fatal Espejo y Transformación. Actualmente escribe reseñas para la página de literatura del INBA. Edita el Diccionario de Escritores Mexicanos del siglo XX. Su trabajo se encuentra antologado en Antes que las letras se conviertan en arañas (selección de Edgar Omar Avilés), IMC, 2006; Segunda Palabra (selección de Alberto Ramír y Alejandro Torres), Editorial Épica, 2006 y Hasta agotar la existencia III (selección de Aldo Alba), Editorial Resistencia, 2007.




poética




poemas


Palabra encarnada

Adueñarse del espacio desfigurando cada línea paralela
para ocuparla con mi rostro,
y en cada meridiano dejar sólo las huellas de mis manos
húmedas de tanto asirse la una a la otra.

Vaciar en cada milímetro de tierra
lo rojo rojo de la sangre madura,
la sangre que destiñe la palabra
al nacer.

Despertar mirando unos ojos cómplices
y decir con impaciencia
que vivimos a fuerza de palabras,
que su pintura es su palabra
y la palabra del perro es su ladrido;
que hacemos con las palabras
la vida que no tenemos.

Adueñarse también del tiempo
destilando cada segundo vacío
sobre la boca abierta
y llenarlo con tinta y saliva
para no dejarlo pasar.



Indagación

:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::A Mamani


¿Por qué
la plutónica mirada
a través de tus párpados cerrados,
el escarnio
de tu sonrisa tiesa,
la indiferencia
de tu cuerpo enclenque
incrustado en el cajón?

Camino
sintiendo el silencio
y miro cómo el azul
destila luces verdes
que invaden el cielo.

Me detengo
ante un charco inmenso
y en su fondo observo
cómo la lluvia
se transforma en lodo;
cómo el canturreo
de negros gusanos
se desborda alegre de
tus cuencas húmedas,
cómo mi llanto
se escurre
en cascada de arena.

Entro
a la deformidad acuosa
y dejo de sentir los pies;
descubro, sin remedio,
que el vacío
no es intangible.




Calenda del desencanto






Deseo saber cómo Dios creó este mundo.
No estoy interesado en este o aquel fenómeno,
en el espectro de este o aquel elemento.
Deseo saber sus pensamientos; el resto son detalles.

Albert Einstein






Buscar la esperanza entre el polvo que se junta bajo la cama, entre pelusas que se pegan en la planta sudorosa de los pies. Buscar una sonrisa en el espejo empañado y sucio de jabón, en ese rostro que por más que se escudriña no se reconoce, o más que no reconocerse, no provoca ninguna emoción.

Emoción espectral, atracción disímbola, malévola, fantasmagórica, irreal.



Encontrar la tranquilidad en un plato lleno de cereal con leche. Respirar profundamente después de tomar la primera cucharada y mirar alrededor, buscando de dónde proviene ese silencio tan punzante. Encontrar la mirada de la soledad en cada pared; sentir miedo de sus ojos de loca, de su boca tan grande que se abre para soltar heladas carcajadas.

Carcajadas estalactitas, campanadas veloces, agujas cristal.



Gatear entre la tierra, deteniéndome de vez en cuando para limpiar mis uñas y desatarme y atarme el cabello. Sentir la humedad bajo mis manos y mis rodillas; adivinar que el centro candente en verdad sólo era ficción. Nunca mirar nada porque no hay nada qué mirar, porque bajo la tierra todo es luz tan blanca que derrite las pupilas al menor parpadeo.
Parpadeo crepuscular, aleteo de mariposa negra: la muerte no me ha dejado más que una casa blanca con miles de escaleras que suben y bajan en todas direcciones y me llevan siempre al mismo lugar.